La emergencia sanitaria generada por el avance de la pandemia aumentó la tensión puesta en los profesionales de la salud. Casi todos los países del mundo atravesaron momentos de escasez, agotamiento o sobrecarga de trabajo de médicos/as, enfermeros/as, camilleros/as, etc., y esta situación fue más compleja en aquellos lugares donde la necesidad previa a la pandemia era más evidente.

En un lapso muy breve, los sistemas de salud debieron buscar alternativas tendientes a adecuar la dotación de profesionales de la salud para cubrir la demanda creciente, entrenar y capacitar a los/as integrantes de los equipos en un contexto desafiante y de escaso conocimiento sobre las medidas más eficaces a implementar, debiendo ajustar al máximo las medidas de seguridad para evitar poner en peligro el recurso más crítico del sistema.

A diferencia de otros recursos del sistema de salud, el talento humano inevitablemente involucra un tiempo determinado de formación, lo cual constituye una de las principales limitantes en el marco de una emergencia. Es posible ampliar la infraestructura hospitalaria, el equipamiento y los insumos médicos, pero este esfuerzo no tendrá efecto si no se cuenta con el personal necesario para poner en marcha a los servicios de salud. 

En estructuras federales como la argentina, la gestión descentralizada facilita  adaptarse a demandas específicas, aunque exige mayores niveles de coordinación y de respuesta en la gestión durante una emergencia, lo que implica que los gobiernos nacionales lideren un plan común de acción. Simplificar procesos complejos, alinear visiones y prioridades no siempre compatibles son algunos de los desafíos que es preciso resolver.

El presente estudio captura las experiencias provinciales de gestión sanitaria de la pandemia y aborda los aspectos relacionados con la gestión de los recursos humanos a partir de las encuestas y las entrevistas realizadas a funcionarios/as provinciales, que luego son sistematizadas a fin de mostrar los desafíos y sus respuestas a nivel local. El objetivo último es identificar aprendizajes para el futuro del sistema de salud.

A continuación, se realiza una breve reseña con las principales recomendaciones y los lineamientos hallados en la literatura, sobre todo, de organismos internacionales. Mientras la tercera sección describe la metodología empleada, la cuarta exhibe algunos de los indicadores sociosanitarios seleccionados, con el fin de proporcionar a los/as lectores/as una noción de los contextos provinciales en los que se desarrollan las gestiones analizadas posteriormente. Por su parte, la sección quinta presenta los resultados de nuestro estudio y el último apartado se destina a discutir los hallazgos y a presentar algunas de las principales conclusiones.

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